17 de mayo de 2010

Evalúan protocolo para entrada de alimentos



Por Mariana Muñiz Lara

Los abogados del Gobierno de Puerto Rico y del Comité Somos Madres y Padres No Están Solos se encuentran discutiendo la posibilidad de establecer un protocolo para que las personas puedan entregar alimentos a los estudiantes dentro del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, pero sólo ciertos productos, a ciertas horas y en ciertos portones.
Esta reunión se dio luego de que se propusiera en la vista para dilucidar la solicitud de interdicto preliminar para que no se intervenga con la provisión de comida que presentó el grupo de madres y padres el viernes, en el Tribunal Superior de San Juan.
El Gobierno indicó que, “sin entrar a los méritos de la legalidad de que los estudiantes permanezcan en el Recinto”, no se opondrá a la entrega de alimentos y agua si ésta se da de forma ordenada, según los acuerdos que se establezcan. Esta propuesta se da luego de que el superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, levantara la orden de impedir la entrada de comestibles, pero aumentara la cantidad de agentes que custodian las verjas alrededor del Recinto.
En una sala llena de madres y padres con camisas blancas, quienes estuvieron realizando una manifestación en ayuno frente a la corte desde las seis de la mañana, el juez José Negrón Fernández dio un plazo hasta las dos de la tarde para que se presente el protocolo. De no llegarse a un acuerdo, se verá la vista a esa hora, en el salón 907. En dicha vista, también se pasará prueba sobre el incumplimiento de la Policía con la orden de mantener visibles sus números de placa. “Hay buenas posibilidades de llegar a acuerdos sobre ambos temas, pero estos asuntos se tienen que atender con premura”, dijo Negrón Fernández, tras advertir que, aunque no haya acuerdos, tomará una determinación esta tarde.
Mayra Escribano Román, madre de dos estudiantes huelguistas, señaló que la huelga es de los estudiantes, por lo que cualquier acuerdo tendría que contra con su aval. Añadió que es preocupante que se tenga que negociar cualquier asunto relacionado con la manera en que una madre o un padre provee alimentos a sus hijos e hijas, independientemente de las circunstancias, más aun cuando ninguna ley lo prohíbe y el ordenamiento jurídico lo que les exige es que alimenten y cuiden a sus hijos e hijas.
Asimismo, Luis Torres, el padre que fue golpeado el viernes por varios agentes cuando intentaba entregarle desayuno a su hijo por el portón de Educación, indicó que todavía le dan muchos mareos, pero el dolor físico no compara con la preocupación por los jóvenes cuya salud y seguridad peligra. Con el ojo y el pómulo izquierdo visiblemente hinchados y morados, Torres dijo que la solidaridad de sus compañeros de trabajo y de ciudadanos que, sin conocerlo, lo han contactado para expresarle su indignación, le han dado fuerzas. 

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